JUSTIFICACIÓN

 

Nuestro PEU invoca una formación de ciudadanos críticos y profesionales investigadores capaces de poner en diálogo las epistemologías occidentales de la modernidad con los saberes ancestrales. Invocación asumida en la teoría y en la práctica por Antonio Iriarte Cadena, mediante la figura del docente universitario como Humanista Integral. Figura amenazada de muerte por la hegemonía de una educación colonizada por los intereses de la  razón colonial, mercantil e instrumental. Asistimos a un desplazamiento forzado de la reflexión comunicativa y hermenéutica sobre la docencia y la formación humana, con base en las ciencias sociales y humanas críticas y poscríticas (como la pedagogía), por parte de las lógicas tecnocráticas comerciales que asumen el fenómeno educativo como mercancía y medio de control acerca de la empleabilidad y competitividad, tras la rentabilidad financiera. 

 

En esta última concepción muchos profesores se conciben únicamente como instructores de informaciones, habilidades y destrezas parciales para un posible desempeño laboral. De allí que la preocupación dominante de estos instructores sean los medios (TICS) y no los fines, las apariencias y no las subjetividades. Por estas razones cada día se habla más de contratistas y no de maestros, de competencias que de virtudes, valores o cualidades; de clientes y no de personas; de  insumos y no de motivaciones; de eficacia y eficiencia no de crecimiento personal, solidaridad y  sensibilidad social.

 

El profesor como Humanista Integral es una alternativa contra hegemónica que invita a repensar el sentido fuerte de la docencia y la educación, como procesos integrales de socioantropogénesis situadas en contextos históricos culturales específicos. Tal como nuestro PEU exige, Antonio Iriarte llamó la atención en torno a la formación como cultivo del saber y del sentir en íntima conexión con el principal propósito de la transformación personal ética cívica, para vivir y convivir mejor. El pensamiento de un docente Humanista Integral, como Antonio Iriarte, favorece de manera significativa la formación de los estudiantes, lo cual justifica recuperar su vida y obra.

 

Pensadores de la talla de Howard Gardner recomiendan como uno de los mejores recursos para lograr este tipo de educación, el contacto reflexivo de las nuevas generaciones con la biografía  y la producción intelectual de quienes han encarnado proyectos vitales de sabiduría y compromiso ético.                      

 

 

 

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El Maestro Iriarte recibiendo la Orden de Guatipán de manos del Gobernador del Huila

Recuerdos de la Alhambra de Francisco de Tárrega